Page 86 - RED001104
P. 86
Cuando los medios de Comunicación cuestionaron a Eduardo Bours sobre sus familiares y
las guarderías, la respuesta fue minimizar los hechos: “Sí hay parentesco, pero exageran…
Yo tenía conocimiento de que una sobrina mía, lo dije desde el primer día, se les hizo
insuficiente decir que había esposas de funcionarios”. Eduardo Bours (El Universal 15 de
junio del 2009).
Como se ha expuesto, al parecer hubo un boom entre empresarios y políticos en la adquisición
de guarderías subrogadas. ¿Por qué el negocio de las guarderías, siendo una actividad de
carácter público relacionado con la educación y el cuidado de menores, se convirtió en un
interesante negocio para empresarios y políticos?
Que un gran número de guarderías subrogadas alrededor del país y en el estado de Sonora
estén en manos de empresarios y políticos no es casual, la razón de fondo es porque, tanto
realizar los trámites como administrar una guardería, era una actividad sencilla que era muy
bien remunerada. Empezar el trámite era sencillo, no se requería mayor preparación, sólo se
necesitaba constituirse en una persona moral que tuviera nada más que plasmar en los
objetivos del papel constitutivo, que se dedicaría al giro de la educación. Podían adaptarse
cualquier tipo de instalaciones, sin un estricto control de la seguridad, y aunque hubiera
sanciones y observaciones que no se cumplían al pie de la letra, las guarderías no se
clausuraban. Como no se exigía rigurosamente el cumplimiento de los requisitos para
contratar, era aún más sencillo, se aplazaba o simplemente no se entregaba la documentación
con la que no se contaba, como lo constató el informe de la Suprema Corte Nacional de
Justicia. La inversión era poca y como la responsabilidad podía relegarse a la directora del
86

