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Figura 78. Movimiento estacional de las defunciones en Hermosillo, 1873-1874
50
Fiebre Total
45
40
35
30
Registros 25
20
15
10
5
0
Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ago Sep Oct Nov Dic Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ago Sep Oct Nov Dic
Fuente: elaboración propia con base en AGES caja. 293, tomos 975 (1873) y 976 (1874).
La marcada concentración en la fiebre como factor de muerte se agudizó en el caso
de Pueblo de Seris, municipalidad contigua a Hermosillo (separada por el río Sonora, véase
figura 79). 157 Los 143 registros de 1873 se distribuyeron entre ocho causas; 127
fallecimientos (88%) se reportaron por fiebre y del resto fueron a consecuencia de males
como inflamación, parto y dolor. El año siguiente mantuvo este comportamiento típico de
los pequeños poblados sonorenses, caracterizado entre otras cosas, por registros poco
157 Hacia 1844, a partir del informe de Manuel Cabrera, José Francisco Velasco (1985, 120-124) refirió la corta
distancia entre Hermosillo y Pueblo de Seris (“una legua a los más”) y los principales productos agrícolas
generados en sus terrenos irrigados por el río Sonora, entre los que destacaban distintas variedades de trigo,
frijol, maíz, lenteja, garbanzo, frutas y legumbres. Este pequeño poblado carecía de establecimientos de
beneficencia y escuela de primeras letras, necesidad que era cubierta de forma temporal por misioneros
religiosos. Con respecto a su población, el mismo Cabrera señaló que ésta procedió de la ciudad de Hermosillo,
proceso que se desarrolló entre 1815 y 1825, con motivo de la primera revolución de los yaquis, que provocó
el arribo de personas de los pueblos de Cumuripa, Suaqui y Buenavista, con lo que Pueblo de Seris “tomó un
progreso repentino a merced de que los más se han dedicado a la labranza de las tierras”. Para 1844 se estimaban
alrededor de 3000 habitantes “de todos los sexos y edades”, con más de quince familias de seris radicados a las
orillas del pueblo que sobrevivían de la fabricación de ollas de barro y los “desperdicios de los vecinos, esto es,
en tiempo de cosechas pepenando el trigo o maíz que queda tirado, y los huesos, panzas y patas de las reses que
se matan para el consumo de la población”.
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