Page 236 - RED001120
P. 236

Guaymas es un espacio urbano que permite hacer una lectura de la complejidad de

                  los  problemas  de  salud  en  la  Sonora  de  la  década  de  1880.  El  puerto  fue,  junto  con


                  Hermosillo, uno de los espacios más afectados por la epidemia de fiebre amarilla entre 1883-

                  1885.  Esta  experiencia  motivó  algunas  obras  para  mejorar  la  higiene  pública,  la  más


                  importante de ellas fue la construcción de un terraplén y malecón (véase figura 87) para

                  eliminar la zona fangosa que servía como espacio para el desarrollo, entre otros males, de


                  vectores de enfermedades palúdicas que seguramente aparecen registradas en las actas de

                  defunción bajo el título de “fiebre” (Félix 2010).

                         En el análisis del comportamiento de la TBM durante el periodo 1869-1900, se señaló


                  que,  en  la  década  de  1880  los  habitantes  del  puerto  experimentaron  las  peores  crisis

                  demográficas, las cuales fueron provocadas por la referida fiebre amarilla en 1883, la viruela


                  en 1886 y el sarampión en 1887 (véase capítulo 3). Esta sucesión de calamidades que elevó

                  la TBM a más de 80 defunciones por cada mil habitantes en tres ocasiones durante cinco años


                  (1883-1887) es un caso único en la entidad y refleja la relativa susceptibilidad de la población

                  porteña ante las enfermedades, ya fueran de carácter “histórico” o conocidas, como la viruela


                  y el sarampión, o desconocidas para la región noroeste, como la fiebre amarilla.

                         La figura 88 muestra las características del movimiento estacional de Guaymas entre


                  1886 y 1887. Un aspecto que destaca es la manera en que se combinaron viruela y sarampión.

                  La primera enfermedad estuvo presente de mayo de 1886 a marzo de 1887, durante estos

                  once meses la viruela dejó 194 difuntos, con dos picos relevantes en noviembre y diciembre


                  de 1886, con 39 y 31 decesos por esa causa. El sarampión apareció en abril de 1887, justo

                  después del último caso de viruela; esta enfermedad generó 93 fallecimientos durante seis


                  meses y poco más de la tercera parte de éstas ocurrieron en junio y julio. Obviamente, los

                  picos  de  viruela  y  sarampión  correspondieron  a  momentos  elevados  en  las  defunciones


                                                                                                       235
   231   232   233   234   235   236   237   238   239   240   241