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desplazó  hacia  la  villa  de  Altar  en  el  mismo  1876  y  hacia  las  villas  de  San  Miguel  de

                  Horcasitas y Magdalena, donde aparecieron casos de viruela en enero y febrero de 1877,


                  respectivamente.

                         Durante este brote epidémico existen registros de afectaciones en los distritos de Ures


                  (Batuc)  y  Sahuaripa  (La  Trinidad).  Por  las  características  de  la  enfermedad  se  esperaba

                  encontrar  documentos  que  informaran  de  su  presencia  en  la  zona  del  río  Sonora,


                  concretamente en las ciudades de Ures y Arizpe; sin embargo, luego de una búsqueda en los

                  libros de actas de fallecimientos del ARCES y los informes de los jueces del estado civil en el

                  AGES,  sólo  se  localizaron  los  casos  que  reportan  en  la  figura  61.  A  pesar  de  la  falta  de


                  evidencia material para asegurar que existió una afectación a esta región sonorense, resulta

                  poco probable que dichos centros se hayan mantenido al margen de la viruela.


                         En el análisis del brote epidémico previo, se señaló que 1869 fue el año más crítico

                  en cuanto a los indicadores de mortalidad para el caso de Hermosillo durante el periodo 1869-


                  1900. En 1876 y 1877, los años en que se presentó la viruela en esta ciudad, la TBM se estima

                  en 46 y 40 decesos por cada mil habitantes, situación que contrasta enormemente con la tasa


                  de 104 (x1000) de 1869. La información para esta localidad está incompleta; no obstante, al

                  graficar el movimiento estacional de las defunciones, se observa una dinámica similar a la


                  ocurrida en Álamos: una estrecha relación entre los picos por la causa específica y el total de

                  fallecimientos. La diferencia entre ambas poblaciones es la duración de la crisis, mientras

                  que en Álamos la viruela se presentó con fuerza entre enero y mayo de 1876 (lapso en que


                  se reportaron 74% de las muertes por este mal) en Hermosillo la enfermedad marcó el ritmo

                  de los decesos entre julio de 1876 y abril de 1877; en estos diez meses ocurrieron 93% de las


                  defunciones por viruela y ésta representó en promedio 48% de los registros de cada mes

                  (véanse figuras 63 y 73).


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