Page 149 - ::El Colegio de Sonora :: Repositorio Documental ::
P. 149
información sobre las cuentas realizadas por el teniente Urrea. Sin embargo, como se observa a continuación, su servicio no estuvo exento de problemas. El 1 de abril de 1776, durante un viaje para habilitar a su compañía, regresando del presidio de San Miguel de Horcasitas hacia Altar, Ignacio Miguel interrumpió su recorrido y se desapareció un tiempo. Como consecuencia, el capitán Bernardo Urrea informó al gobernador Crespo que ignoraba los motivos por los cuáles su hijo había desertado, pues no había “quedado en descubierto alguno de los intereses que manejaba”. El gobernador Crespo giró una orden de aprehensión en contra del oficial habilitado. 163 No obstante, para el 19 de junio de ese mismo año, el teniente Urrea había decidido entregarse ante el mismo gobernador. 164 Al ser interrogado por los motivos que lo habían inducido a cometer “un atentado tan impropio de un oficial de honor”, Ignacio Miguel respondió: … que su ignorancia en el manejo de intereses le representó una considerable falta en el situado que conducía, y que ofuscado en esta especie, solo se le previno libertar con la fuga el sonrojo que havia de pasar luego que fuese reconvenido de su mala administración sin prever el indecoroso medio que escogía; y luego que supo que sus cuentas estaban buenas, determinó presentarse. 165 Posteriormente, Ignacio Miguel se trasladó al presidio de Altar en calidad de arrestado bajo la guardia de su padre, como le había ordenado el gobernador Crespo. 166 Ahora bien, si se analiza este caso y se toma por cierta la declaración del teniente Urrea, se puede advertir que la responsabilidad de abastecer a la tropa era un asunto complicado. También se infiere que aunque en este caso el oficial habilitado tenía valor y 163 Ibid. 164 Correspondencia entre Antonio Crespo y el virrey Bucareli. San Miguel de Horcasitas, 19 de Junio de 1776, AGN. Provincias Internas, volumen 96, folio 323. 165 Ibid. 166 Ibid. 148

