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Ya para la época del porfiriato, en 1894-1895 llega W. J. McGee 200 a Sonora en una expedición del Bureau of American Ethnology. El libro: The Seri Indians es el reporte de tal expedición. Su trabajo fue escrito basándose en fuentes históricas, informes de rancheros, de intérpretes, de informantes y es uno de los más completos acerca de esta tribu. McGee hizo dos expediciones, pero sólo en la segunda tuvo contacto directo con los seris. Fue guiado para ello por guardias pimas o yaquis. Contó con la ayuda del jefe seri Mashem, bilingüe de seri español y de Alvemar-León quien le traducía del español al inglés. McGee habla de los seris como los indígenas más primitivos de América. Su tono es paternalista. Idealiza al buen salvaje primitivo y considera a los seris como una muestra de un pasado viviente, de una cultura y una sociedad que se niega al cambio. En cuanto a su estructura social, “McGee habla de tribus y subdivisiones tribales, formadas a partir de clanes o zib totémicos matrilineales, con cierta preponderancia del elemento femenino, pero sin llegar al matriarcado y con residencia matrilocal” 201 McGee cita a Velasco para comentar el episodio del rapto de Dolores Casanova Al escribir alrededor de 1864, el historiador Velasco dice lo siguiente sobre los seris: “Este puñado de bandidos, asesinos, ladrones, brutos (inhumanos), infinitamente viles y cobardes, el 23 de febrero pasado, en la carretera a Guaymas, en el lugar llamado Huérfano, asesinaron a cuatro desdichadas mujeres, incluyendo a una niña de nueve años, y a siete hombres que las llevaban en 202 un carro hacia ese puerto". Otra persona que deja un legado muy importante es Fortunato Hernández quien en 1902 publica el libro Las razas indígenas de Sonora y la guerra del Yaqui . En varias ocasiones cita a McGee para comentar o argumentar su texto. Aún cuando su escrito apunta a un discurso positivista, representativo de la 200 McGee, Ídem. p.188. 201 Margarita Nolasco, en introducción al libro de McGee, Idem. p. XI 202 McGee. Idem. p. 597 94

