Page 109 - RED001110
P. 109
La importancia de este grupo se advierte en que De la Peña fue nombrado
comandante militar de Baroyeca y desde ese puesto encabezó el apoyo al pronunciamiento
de Arizpe, con radicales proclamas en las que denunciaba la oligarquía. En tanto que
Garfías, encabezó un contingente de soldados sonorenses enviado al sur. De Miramón se
sabe que fue el encargado de la defensa de Mazatlán, en la que fue derrotado y le valió el
rompimiento de Urrea con él.
Al parecer, a fines de 1836 en Matamoros, el general Urrea estrechó vínculos de
amistad y afinidad política con el teniente coronel Agustín Mora Basadre, que ocupó el
grado de capitán en la primera campaña activa de Tamaulipas dónde fue ayudante del
general José Antonio Mejía (Reid 2007, 40) hasta que se le dio de baja del ejército el 20 de
julio de 1836 (Arrillaga 1837, 42). Agustín Mora Basadre estuvo presente en el
pronunciamiento de Arizpe como secretario y representó a Urrea en la capitulación de
Tuxpan en junio de 1839. De Ignacio Mora Basadre se conoce estuvo en Arizpe en mayo
de 1838, que empuñó las armas en la toma de palacio nacional en julio de 1840 y fungió
como secretario particular de Urrea en las comandancias de Tamaulipas en 1847 y en la de
Durango en 1849.
Por lo documentado de De la Peña y Miramón, pareciera que este grupo estaba más
vinculado con los federalistas radicales de Valentín Gómez Farías. Ignacio Zúñiga, los
denunció como los que influyeron para que Urrea llevara su pronunciamiento al ámbito
nacional, cuando sus intenciones originales eran quedarse en Sonora. Es de resaltarse las
diferencias que tuvieron con los sonorenses, a quienes acusaron de haber traicionado a
Urrea. Estos por su parte, a través de la pluma de Zúñiga, respondieron que Garfías había
hecho mal uso de los recursos para la guerra y que había intentado cortar el pelo a los
soldados ópatas, lo cual favoreció que apoyaran a Manuel María Gándara (1839, 366).
105

