Page 133 - RED001110
P. 133
Las reuniones más frecuentes fueron las que congregaban a actores locales, como
autoridades municipales, sacerdotes, milicianos, indígenas y la gama de vecinos:
comerciantes y labradores, de diferente capacidad económica. Un aspecto a rescatar es que
la presencia de la iglesia como actor político activo en el pronunciamiento se dio a través de
la participación de clérigos en las reuniones en Arizpe, pueblo de Baviácora y la villa de
Moctezuma.
En la mayoría de las actas, aparte de las autoridades que presidían el acto y de los
vecinos principales, se menciona la participación de cantidades de vecinos sin
identificarlos, algunos de ellos representados por algún vecino principal; este dato indica
que en las juntas tomaban parte gente que no pertenecía a las elites y en algunas asistieron
indígenas. Por ejemplo, durante enero de 1838 en Oquitoa participaron cincuenta y dos
personas, allí la población predominante era de origen pima; hubo ópatas en la Villa de
Moctezuma cuando se reunieron más de ciento cincuenta personas; en la Villa de San
Miguel Sahuaripa cabecera del partido de Ostimuri, entre las más de doscientas gentes se
hallaban veinticinco ópatas del pueblo de Santo Tomás, por quienes firmó un vecino
principal; 196 en Cucurpe, también uno de los treinta y tres vecinos firmó en representación
de veinte y seis indígenas (seguramente ópatas-eudeves). Estas cantidades indican que
participaban una buena parte de los habitantes de las localidades.
En las juntas de oficiales participaron sólo integrantes del ejército nacional y de la
milicia local, tales fueron los casos de Arizpe, Álamos y Tubac, que fueron convocadas en
la casa habitación del comandante de la plaza; y las reuniones en el cuartel se realizaron en
los presidios de Bacoachi, Fronteras y Tucson. Por ejemplo, en el pronunciamiento de la
196 La junta de vecindario fue presidida por el subprefecto Pedro Bautista Aguayo y firman Antonio, José Gabriel,
Fernando (a nombre de los ópatas de Santo Tomás) y Jesús Cecilio Aguayo (por quienes no sabían hacerlo), entre otros;
véase “Viva la Federación”; en AGES, FP, t.92, exp.3, Villa de San Miguel Sahuaripa, 14 de enero de 1838.
129

