Page 77 - ::El Colegio de Sonora :: Repositorio Documental ::
P. 77
viticultura, denominada griega, se encuentra con otra forma de cultivo mucho menos especializada: la llamada viticultura celta o etrusca. Estos pueblos cultivaban o aprovechaban la vid, como es lógico, con distintos métodos a los utilizados hoy: se intervenía poco sobre el cultivo: la densidad de plantación era baja: las plantas alcanzaban gran desarrollo y utilizaban árboles como tutores. Todavía quedan restos en el norte de Italia de este tipo de viticultura pre griega, en el que la vid trepa sobre álamos y olmos como tutores vivos. No constituía una viticultura técnica; consistía, casi exclusivamente, en la recogida de sus frutos. La cepa, al tener gran desarrollo y alejarse del suelo, no conseguía madurar bien sus racimos, por lo que esta forma de cultivo ha ido desapareciendo. La viticultura griega, con su alta densidad de plantación, pequeño desarrollo por planta, mayor proximidad al suelo y manteniendo el equilibrio de la cepa mediante la poda, obtiene mejores frutos y debido a ello constituye la forma de viticultura clásica que ha predominado y se ha mantenido hasta nuestros días. En la edad moderna, el descubrimiento de América supone una gran ocasión para la extensión del cultivo de la vid. Igualmente, motivos religiosos constituyeron el origen de la viticultura en el Nuevo Mundo, pues Carlos V, en 1550, instaura un importante premio para el primero que consiga en América del Sur vino utilizable para la celebración de la misa. Es así como nuestras vides hacen su aparición en la región de la Plata, Mendoza y otras de Argentina y Chile.

