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envenenadas flechas; los verdaderos ejércitos de elevados cactus que pueblan sus montañas y que más de una vez se acercan a figuras humanas; sus desesperantes, espinosos y prolongados matorrales y su blanquecina y quemante Tierra y su horriblemente ardiente sol; todo, hacía muy penosa la marcha, que silencioso seguíamos por aquellas funestas veredas y aquellos primitivos caminos, hasta entonces sólo 267 cruzados por la planta del Seri Basta con observar el uso de los adjetivos para darse cuenta que la vegetación y el clima se tornan enemigos de quienes van a exterminar a los indígenas por el bien de la Patria y el bienestar de los vecinos. La persona que recibe este mensaje y lo acepta o lo rechaza acepta su propia postura dentro de una red de relaciones sociales. El mismo autor, sin embargo modifica la perspectiva en cuanto a adjetivación se refiere, cuando ensalza la figura de Izábal: Él [se refiere a Izábal], por cumplir con sus delicadísimos funciones abandonaba las dulzuras de la familia y la tibia atmósfera del hogar; dejaba las comodidades de su casa y las garantías de la ciudad é iba sereno á pasar penalidades y privaciones, y valiente á perseguir al ladrón, al asesino y al salvaje hasta los últimos valuartes que oponía en las gargantas y en las cañadas de la sierra; y ahí estaba con nosotros comiendo carne seca y frijoles, él que debe tener llena la despensa de exquisitos viandas; y con nosotros sufriendo los azotes de los vientos y con nosotros rodeando la caliente luminaria […] Porque es de justicia que se sepa que hay Gobernantes de la condición del Sr. Izábal, que abandonan delicias del hogar y seguridad de ciudad y con mengua de sus comodidades y con peligro de su vida van á sufrir serenos y a luchar valiente por darle garantía a sus gobernantes 268 . El historiador contrapone la figura de “una persona de bien” a la de un grupo de indígenas. El maniqueísmo presentado en el mismo discurso por los adjetivos que caracterizan a personajes, a figuras del paisaje, es evidente. El 267 F. García y Alva Documentos Para la Historia de Sonora T. XV. Primera serie 1896- 1906, tomado de álbum directorio del Estado de Sonora. Biblioteca Pesqueira, Sala del Noroeste, Universidad de Sonora 268 Idem. 127

