Page 124 - ::El Colegio de Sonora :: Repositorio Documental ::
P. 124
manera lineal, sino que ellos generan nuevas interpretaciones sobre lo sexual. Los adolescentes de este estudio, dan cuenta que el matrimonio heterosexual no es el único escenario para ejercer la sexualidad. Las respuestas que ellos esbozaron sobre la opinión de sus padres sobre la sexualidad son resistencias que implican la interiorización de un discurso moderno de la sexualidad con remanentes de ideas tradicionales. El acceso a una educación superior, sus expectativas y la construcción de proyectos de vida son herramientas que les permite cuestionar las ideas tradicionales de la sexualidad. Para la mitad de las mujeres entrevistadas, retrasar el inicio de las relaciones sexuales forma parte de una estrategia deliberada de evitar un embarazo, al relacionarlo como un obstáculo en sus proyectos de vida. Para el ejercicio de una sexualidad placentera en las adolescentes de este estudio, era requisito para ellas estar en una relación de pareja. En sus esquemas de percepción continúa anclado el modelo del amor romántico, al permitirles justificar su deseo sexual, que a su vez refuerza una posición conservadora de la sexualidad, ligado a la relación de pareja, la abstinencia y la pasividad de las mujeres. Las respuestas que ellas daban ante la insistencia de sus parejas por acelerar el inicio de las relaciones sexuales refleja la apropiación de las mujeres por el derecho de decidir sobre sus cuerpos y su sexualidad. Las nociones de autonomía y libertad han penetrado en los discursos de los adolescentes presentando cambios en sus formas de entender las relaciones de pareja y la sexualidad, a través de mecanismos que ellas generan para no dejarse dominar por sus parejas varones, reforzando su capacidad de tomar decisiones autónomas, en las que autoreconocen su existencia personal y refuerza la toma de decisiones. Además, estas estrategias están mediadas por la subjetividad, que se entiende como aquellas herramientas derivadas de la experiencia personal y social que les permiten reorganizar sus percepciones sobre la sexualidad. Si bien, algunos condicionantes 124

