Page 274 - RED001120
P. 274
efecto diferenciado fue uno de los factores que contribuyeron a la invisibilidad de la viruela.
A diferencia epidemias que tuvieron un impacto generalizado entre la población, como el
cólera (1850-1851) o la fiebre amarilla (1883-1885), la viruela “respetó” a las familias de
notables (quienes seguramente tuvieron acceso al método preventivo) y se concentró entre
los sectores menos favorecidos de la sociedad sonorense.
Ser pobre y ser indígena eran dos características que se convertían en riesgos para
enfermar y morir de viruela. Los registros civiles de las ciudades presentan una mejor calidad
en su contenido y algunas dan cuenta de la condición étnica de los difuntos, en esos casos
fue posible explorar la relación entre estas variables. En el caso de Guaymas y Álamos se
observó una fuerte presencia de indígenas entre los muertos por viruela. Esto, además, tuvo
un ligero impacto en el aumento de la edad promedio de defunción. Las muertes de adultos
rompieron el esquema de distribución de la enfermedad, aunque continuó siendo notoria la
forma en que la viruela se concentró en los menores de 10 años, grupo de edad que llegó a
significar alrededor de 90% de las defunciones. Como se anotó a lo largo del texto, evidencia
la afectación de la enfermedad a la población nacida entre los brotes epidémicos; es decir,
las principales víctimas de la viruela fueron los infantes, aquellos para quienes el mal era
inédito y carecían de inmunidad.
Un aspecto característico de los brotes de viruela fue su combinación con otras
enfermedades. En 1877, el doctor Eugenio Pesqueira señaló la existencia de una relación
entre las llamadas “fiebres eruptivas”, las cuales se asociaban para “atacar epidémicamente”
a la población. En 1875-1877 la escarlatina se sumó al brote de viruela para agravar la
dimensión de la crisis de mortalidad en Álamos. Durante el brote de 1885-1888, el sarampión
apareció inmediatamente después de la viruela y generó alzas en las defunciones, observables
en las gráficas con el movimiento estacional de Guaymas y Álamos. También, aunque en
273

