Page 88 - RED001120
P. 88
Para explicar la carencia de datos específicos, destaca los avatares del gobierno en
torno a la integración de una estadística general. Al respecto, Aguilar (1850, 5-6) apunta:
[Aunque hemos realizado] varias medidas con el objeto de recoger noticias
más exactas para satisfacer los deseos de la comisión de estadística general
de la república, ninguna de ellas ha producido su efecto: la falta de hombres
científicos en el estado, y aun la de personas de regular conocimiento en la
mayoría de los pueblos, dificultan estos trabajos, mayormente cuando ellos
tienen que hacerse gratuitamente y demandan un carácter de observación y
estudio que es ajeno a nuestros habitantes.
Esto era consecuencia, en parte, de la emigración rumbo a California por la llamada
fiebre del oro, la cual dejó tras de sí “poblaciones miserables y escasas de personas aún para
los encargos más triviales”, situación que dificultaba aún más la realización de un censo
exacto (Aguilar 1850, 6). Por si esto no fuese suficiente, a los problemas referidos se sumaban
las deficiencias en el registro del movimiento poblacional. Aguilar (1850, 14) anota que la
mayor parte los pueblos se encontraban sin párroco para su administración espiritual y esto
dificultaba la creación de una “noticia general de los nacidos y muertos en todo el estado”.
Sin embargo, matizando la problemática, señala que los principales asentamientos del estado
contaban con datos precisos, tanto de la cantidad como de las enfermedades que causaban
87
los decesos.
Pese a estas dificultades, el gobernador Aguilar asegura que la “población progresa”
y con respecto a los asuntos sanitarios, resalta:
Si bien la sociedad nos tiene cercados de tribus incivilizadas y en continua
guerra con una salvaje que tanto nos ha asolado, la naturaleza nos ha
colocado bajo un clima benigno en donde no es conocida enfermedad
periódica, y en donde por rareza se experimentan las pestes y enfermedades
contagiosas: el cólera morbus, azote del mundo, ha respetado nuestro estado,
87 Existe una notoria diferencia entre los registros parroquiales de los pueblos, villas y ciudades; no obstante,
en una exploración de las actas, salvo en los casos de brotes epidémicos, era poco frecuente anotar la causa de
muerte. Esta situación se mantiene, incluso, para los primeros años de la instauración de los registros civiles.
87

