Page 195 - ::El Colegio de Sonora :: Repositorio Documental ::
P. 195
materiales duraderos y seguros, con diseños y materiales distintos a los utilizados en la época de administración jesuita. En el afán de confirmar lo dicho por el padre Barbastro, Lino Gómez Canedo, presenta una cita con párrafos que seleccionó de dos cartas escritas por Barbastro en la misión de Aconchi, una el 25 de febrero de 1792, y otra el 28 de mayo del mismo año. En la primera, hace mención que “el padre José Mora, hombre de pocas letras, pero muy oficioso y de buen ejemplo, en el día, de orden mía, está dando principio a la iglesia nueva de cal y canto de Caborca”. En la segunda carta se menciona, que Ahora se va a hacer iglesia de bóveda en Caborca, ya la tiene el pueblo del Pitiqui, la de Tubutama es un asombro, la de Sáric es una maravilla, la de san Ignacio [de Caborica] se acaba de renovar. La de Cocóspera se acabará este año, techada de teja. En san Javier del Bac…se acabará este año un templo que es voz común luciría en México…en Tubutama, con sólo siete familias de indios y en la misma frontera, se hizo a fundamentis una iglesia de cal y ladrillo con crucero, media naranja, torre altísima, frontis muy proporcionado, 294 adornada con lámpara de plata y once estatuas a fundamentis. En otra perspectiva, es interesante resaltar el punto de vista de Víctor Ruiz, quien en su articulo “Fray Antonio de los Reyes y las imágenes de la ilustración”, derivado del análisis del documento de 1772 y bibliografía complementaria, nos dice que Desde su nuevo cargo, fray Antonio acometió las tareas que implicaba la administración de su amplia Diócesis. Para ello, reclutó misioneros en España, reordenó el territorio en parroquia y curatos, emprendió un vasto programa de construcción de iglesias, entre las que se cuentan san Javier del Bac, Caborca, Caborica, Sáric y Átil, a la vez inicia la capital en Álamos. Funda siete escuelas de primeras letras e impulsa la creación de dos 295 cátedras de castellano y latín. Sin duda, que la responsabilidad del Obispo De los Reyes fue muy amplia, pero recordemos que, entre el padre Barbastro y él no existía mucha comunicación, pero si reconocemos que como Obispo, representaba a la más alta autoridad religiosa en la provincia de Sonora y Sinaloa, sin embargo, hemos planteado en párrafos anteriores que la realidad fue otra. La construcción de los templos continuó en la Pimería Alta después de 294 Gómez, 61-62. 295 Víctor Ruiz, “Fray Antonio de los Reyes y las imágenes de la ilustración: las misiones franciscanas de las Pimerías”, Ponencia presentada en el VII Coloquio Internacional del Camino Real de Tierra Adentro, (Aguascalientes, AGS. 2000), 12. Agradezco al doctor Víctor Ruiz, el haberme facilitado su trabajo, que me ha permitido ampliar mi perspectiva sobre las misiones franciscanas en la Pimería Alta.
   190   191   192   193   194   195   196   197   198   199   200