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fueron empadronados como “naturales”, proceso que se venía dando antes de 1801 en algunos pueblos de misión. Nuestra observación, se hace en el sentido que en 1772, hubo un repunte de población de un 7.6 por % con respecto al padrón de 1768. Lo que permite pensar, que fueron indios alzados o prófugos a raíz de la expulsión de los jesuitas y la campaña de pacificación, dada en 1767 y 1768 respectivamente, y que posteriormente se integraron de nueva cuenta a la vida misional, sobre todo en la misiones de Caborca, Tubutama, Tumacácori y San Javier del Bac. Pero también existe la posibilidad que el auge minero del Real de la Cieneguilla con los placeres de oro descubiertos en 1771, actuara como detonante del primer movimiento de población española digno de anotarse en la Pimería Alta, según Cynthia Radding, quien en referencia al padrón de 1773, realizado por don Antonio Crespo, gobernador de Sonora, explica La población del Real incluye 786 españoles y 1500 indígenas. Crespo estima que la cifra para población indígena debe corregirse a 2000, observando que además de ser difícil juntar a todos los trabajadores para el censo, suelen ocurrir fluctuaciones en su número: los indios salen de las minas para ir a trabajar en las siembras entre los meses de mayo y octubre y vuelven al Real durante el invierno. De esta evidencia se infiere que los indios que constituyen la mano de obra para cieneguilla, generalmente pimas, combinan la agricultura en los pueblos con el trabajo por jornales en las minas. 151 Para 1784, la población nativa disminuyó considerablemente hasta un 46.5 % punto desconociéndose los motivos del fenómeno de reducción que se presenta en todos los pueblos, incluyendo el de Caborca. La tendencia es muy marcada, no tuvo recuperación de ninguna forma, al grado que en 1801, se redujo hasta un 37.6 % en sólo diez y seis años. En 1801, las distintas etnias y españoles junto a pimas y papagos fueron empadronados como “hijos de misión”, razón que por ley les permitía usufructuar los derechos de los” pueblos de indios”. Además, se manifiesta en la figura 15, un repunte en San Javier del Bac y en San Ignacio, a diferencia del resto de las misiones donde la tendencia fue a la baja. En la fila de totales de población del padrón de 1801, se asignó el 100%, ya que antes de ese año o durante, cualquier individuo podía ser considerado natural (en atención al padrón de 1801), de tal manera que permite pensar que en los años de 1801 en adelante 151 Radding, “Las Estructuras Socio-económicas…”, 70.

