Page 128 - ::El Colegio de Sonora :: Repositorio Documental ::
P. 128
En este caso, se puede observar la tendencia que tenían los oficiales de contraer matrimonio con las hijas de los capitanes, para aumentar su capital social y sus posibilidades de ascenso militar. También se puede advertir, que se trataba de un oficial nacido en España, y esto lo ponía en una situación ventajosa sobre los hombres criollos, pues como se mencionó anteriormente, las hijas de los capitanes parecen haber preferido como maridos a los peninsulares. Francisco Elías González se mantuvo en el cargo por varios años y tuvo una gran descendencia, dentro de la cual se encuentran varios militares, gobernadores y hasta un presidente (Officer 1987, 40). Uno de sus descendientes que llegó a tener gran trascendencia en el siglo diecinueve fue el general José Cosme Urrea Elías González, que también era bisnieto del capitán Bernardo Urrea (Herring 1995, 24 y 25; Pesqueira 1998, 97). De cualquier forma, Francisco Elías González no moriría en el cargo de capitán, pues a pesar de su antigüedad en el puesto, y de sus nexos con los vascos, se vería afectado por esa misma red de paisanaje. Durante la expedición de Sonora, en 1766, el gobernador Juan de Pineda dispensó, a causa de enfermedad, a Francisco Elías González de participar en dicha campaña (Garate 2003b, 23). Sin embargo, Pineda solicitó a los capitanes Juan Bautista de Anza y Gabriel Antonio de Vildósola que le informaran sobre el estado de salud en que se encontraba Francisco Elías González. Ambos capitanes manifestaron que él no estaba apto para el servicio, e hicieron mención de sus problemas de salud, edad avanzada, e inutilidad. Además señalaron que “no [había] montado un caballo al servicio de su majestad” desde 1763 (Ibid, 24). Anza fue el más riguroso, pues señaló: “No sé de qué otra forma demostrar lo que ya sabe Su Señoría - que incluso cuando él estaba sano, era inútil” (Ibid). 127

