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únicamente “debían llevar un distintivo rojo en el sombrero” (Ibid, 130). De igual forma, las armas que utilizaban los indios auxiliares no necesariamente eran las mismas que las de los soldados de cuera, pues únicamente “se les permitía tener pistola y escopeta a los indígenas que supieran manejarlas” (Ibid, 131). Por último, se observa que existía una diferencia en la distribución de caballos, pues mientras cada soldado de cuera debía tener seis caballos y una mula, el indio auxiliar sólo tenía “los caballos y mulas que [obtuviera] en las campañas militares” (Ibid). De estas diferencias se puede observar que era mucho más económico sostener una compañía auxiliar que un presidio, y este parece haber sido uno de los principales motivos por los que se crearon estas compañías a finales del siglo XVIII (Borrero et. al. 2013, 112). Cuadro 1.- Diferencias entre los presidios y las compañías auxiliares Presidios Compañías auxiliares El capitán era la máxima El capitán de naturales Estructura jerárquica autoridad estaba subordinado Sueldo anual de los soldados 290 pesos 136 pesos, 7 reales Uniformes Usaban cuera No usaban cuera No todos portaban armas Armamento Portaban armas de fuego de fuego Los caballos y mulas que Distribución de caballos Seis caballos y una mula obtuvieran en campaña Elaboración propia en base a: Estado que manifiesta con distinción de Provincias el número de Presidios de que se compone la nueva línea formada de mar a mar para la defensa de sus fronteras, así como la fuerza efectiva de sus guarniciones con distinción de clases, y por quién se hallan provistos los empleos. Elaborado por el comandante inspector de presidios Hugo O’conor, el 30 de enero de 1776 en el presidio de San Fernando del Carrizal. AGN, Provincias Internas volumen 88, folio 281; Velarde Cadena, Jesús Dénica. 2012. Las compañías de indígenas auxiliares ópatas a finales del siglo XVIII. Tesis de maestría en Ciencias Sociales, El Colegio de Sonora. Pags. 129-131; y Velázquez, María del Carmen. 1982. La frontera norte y la experiencia colonial. México: Secretaría de Relaciones Exteriores. Pag. 96. No obstante, para profundizar en la participación de estos grupos militares sería necesario realizar otro estudio. Tomando esto en cuenta, se considera pertinente enfocar el 54

