Page 32 - ::El Colegio de Sonora :: Repositorio Documental ::
P. 32
I.2.3 La concepción estructuralista del desarrollo económico y la inserción de la fuerza de trabajo en los procesos productivos. El origen de la concepción estructuralista del desarrollo económico, se ubica dentro de lo que fue la economía del desarrollo que aprovechó el descrédito en que había caído la economía ortodoxa, como resultado de la depresión de los años treinta y el éxito de la revolución keynesiana que se convirtió en la nueva economía y casi en una nueva ortodoxia en los años cuarenta y cincuenta. Keynes planteó que en la ciencia económica había dos corrientes: una derivada de la tradición ortodoxa o clásica que se aplicaba al caso especial de pleno empleo en la economía y otro, construido por un sistema diferente de proposiciones analíticas y prescripciones de políticas, que se aplicaban cuando había un desempleo considerable de recursos humanos y materiales. Con esta aseveración Keynes cuestiona la monoeconomía y establece la credibilidad en 32 interpretaciones contrarias a la corriente dominante en la ciencia económica. Por otro lado, había una justificación más para voltear la mirada hacia estos nuevos planteamientos dentro de las condiciones de subempleo rural y de industrialización tardía que prevalecían en los países subdesarrollados. Se hicieron dos propuestas para solucionar estos graves problemas: la primera de ellas fue el rechazo de la tesis monoeconómica y la otra fue la afirmación del beneficio mutuo entre naciones desarrolladas y subdesarrolladas. de la demografía. ¿qué calidad de vida habrá en el siglo XXI?, UNAM, Fondo de Cultura Económica, IIS, CRIM, PUEG, Pág. 206. 32 Hirschman Albert O., “Auge y ocaso de la teoría económica del desarrollo”, en El trimestre económico, No. 188, Fondo de Cultura Económica, México, Octubre-Diciembre de 1980, Pág. 1060.

