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uno o pocos comerciantes (De la Torre 2008, 614). También debido a esto, era común que el apoderado del capitán, fuera también el comerciante con el que hacía las principales 94 transacciones. De esta forma es evidente que se creaba un monopolio comercial, donde los principales beneficiados no necesariamente eran los capitanes de los presidios, sino los comerciantes capitalinos, pues estos parecen haber recibido grandes ganancias por vender 95 mercancías al mayoreo, con precios de menudeo. Además, estos almaceneros capitalinos también obtenían una comisión por desempeñarse como apoderados del capitán (Moorhead 1969, 49). Otra limitación presente en el abastecimiento de los presidios era el peligro a lo largo del trayecto. Al transitar por un territorio de frontera se corría el riesgo de ser asaltado 96 por grupos indígenas sublevados, donde se podía perder la mercancía e incluso la vida. En caso de que las provisiones fueran robadas, se infiere que el riesgo lo corría el capitán, pues 97 sus subalternos eran los responsables de su resguardo (Ibid, 39). Como ejemplo de los riesgos que había en el camino, se puede exponer el caso de Juan Bautista de Anza, capitán de Tubac. El 8 de mayo de 1768, este capitán y seis soldados de su compañía fueron atacados por más de diez apaches, mientras recorrían las misiones de la Pimería Alta en búsqueda de alimento para su presidio. En dicho encuentro perdieron seis caballos. Al día siguiente volvieron a ser atacados, esta vez por aproximadamente cuarenta apaches. Anza logró repeler a los enemigos, pero le costó la 94 Correspondencia entre Juan Bautista de Anza y el marqués de Croix. Pitic, 16 de abril de 1769. AGN. Provincias Internas, volumen 70, folios 358-360. 95 Según Ignacio Pfefferkorn las mercancías para los presidios se obtenían “en la ciudad de México a los precios actuales de mercado” (Pfefferkorn 1983, 161). 96 Ignacio Pfefferkorn señala que estos grupos indígenas solían atacar en emboscada. De esta forma, “unos cuantos indios” podía matar a una cantidad significativa de soldados españoles (1983, 67). 97 Reglamento para presidios de 1729, artículo 196. Consultado en: Rivera, Pedro. 1945. Diario y derrotero de lo visto caminado, visto y observado en la visita que hizo a los Presidios de la Nueva España Septentrional el Brigadier Pedro de Rivera. México: SEDENA. Pags. 230-231. 115
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