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Asimismo, cuando se ha enfermado de dengue, los sujetos se quedan con la representación de que su cuerpo ha quedado “marcado” y “tocado” por la enfermedad, y también este sentir es el responsable de guiar ciertas conductas y comportamientos de prevención ante la aparente vulnerabilidad que ellos sienten. Además, el sentir emocional les sirve para establecer su posición con respecto a lo que les rodea, y les impulsa a tener creencias sobre ciertas cosas, por ejemplo la percepción de la sangre que ha quedado “contaminada” o “envenenada” después de la enfermedad, los ha llevado a suponer que es más fácil atraer a los mosquitos que existen en su entorno. Por lo tanto en su estado anímico permanece una representación de quedar “marcado” o “tocado” por la enfermedad, pues para ellos su sangre es “contaminada” o “envenenada”. El sentir emocional durante y después de la enfermedad, altera la representación de sí mismos respecto a los demás, y podría pensarse que proporciona una guía de actuación que orienta su práctica. Sin embargo, como se observó en el cuarto capítulo, esto no siempre fue así, pues se constató la existencia de pupas y larvas en viviendas donde había una representación de sentirse marcado. Una interpretación de esta aparente incongruencia es la existencia de otras creencias asociadas con la etiología y forma de transmisión de la enfermedad. Según lo expuesto, la creencia de que el mosco se reproduce en el “cochinero” más que de los depósitos de agua y la representación de que la enfermedad puede ser transmitida de persona a persona pueden influir en este aparente descuido que permitió la existencia de larvas y pupas en los hogares. Sobre las formas de atención de la enfermedad, en el quinto capítulo se examinó el cómo se detecta y diagnostica la enfermedad desde la perspectiva de los actores sociales. En nuestra investigación, los sujetos se percataron de la enfermedad a través de una serie de síntomas tales como dolor de cabeza, dolor de huesos, mareos, náuseas y debilidad; un síntoma no contemplado por la biomedicina, pero mencionado frecuentemente en los testimonios por los informantes es 126

