Page 92 - ::El Colegio de Sonora :: Repositorio Documental ::
P. 92
calidad del producto y la rentabilidad del agricultor. A lo largo de esta sección se podrá observar que la innovación tecnológica más palpable de éste periodo fue la derivada del componente genético, el cual requirió de un total de dieciocho constantes años de investigación y ensayos para llegar a desarrollar una semilla integral poseedora de lo que Vietmeyer (2009) considera los pilares de fuerza de las semillas de Borlaug. A lo largo del camino, la investigación tubo sus altibajos, los cuales se reflejaban en periodos caracterizados de entusiasmo y expectativa, como en periodos de desánimo y temor de ver amenazadas las cosechas de trigo de los agricultores a causa de un problema derivado de los resultados de la investigación o por contingencias más allá de su control, ligados principalmente a la mutación de razas de la roya. En palabras de Borlaug “Parecíamos siempre encontrarnos con barreras más allá de las barreras. Para llegar a donde necesitábamos ir no había señales. Era un camino fuera del mapa conocido. De alguna manera teníamos que encontrar los pases y pasajes a través de los obstáculos […]” (Vietmeyer, 2009, 242). Sin embargo, a pesar de las condiciones adversas que pudieron presentarse, Borlaug 53 y el equipo de científicos y jóvenes mexicanos que trabajaron con él, lograron que los rendimientos del trigo se multiplicaran y que el Valle del Yaqui llegara a posicionarse 53 Algunos de esos colaboradores de Borlaug fueron José Rodríguez, Benjamín Ortega, Leonel Robles, Roberto Osoyo, Raúl Mercado, Gregorio Vázquez, Alfredo García, Jacobo Ortega, Aristo Acosta, Teodoro Enciso, Alfredo Campos, Eva Villegas, José Guevara (el primer estudiante de Borlaug), Nacho Narváez (principal asistente de Borlaug en Sonora y fue él quien lo sustituyó en 1960 quedando a cargo de la Dirección del programa de trigo en el CIANO. Obtuvo un PhD en la Universidad Purdue en Indiana como parte del apoyo que la Rockefeller proporcionó a jóvenes científicos mexicanos de realizar estudios en el extranjero), Reyes Vega (quién estaba a cargo de la logística operacional del CIANO, llegó a convertirse en uno de los mejores polinizadores de trigo en el mundo) y “The bird boys”, según Vietmeyer (2009, 231) “Sin ellos, el mundo sería un lugar distinto. Le permitieron a Borlaug llevar a cabo cientos de polinizaciones cruzadas dos veces al año. Eran sus colaboradores en lugar de aprendices., juntos mejoraron la planta de trigo”, entre otros. 88
   87   88   89   90   91   92   93   94   95   96   97