Page 163 - RED001110
P. 163
remediar los males particulares de cada pueblo”. Para Urrea, atender este llamado lograría
recuperar la “ley fundamental que la nación se dio libre y legalmente por el órgano de
legítimos representantes”; decretando que a partir de ese momento el “humilde
departamento” ascendía a “estado soberano”, poniéndose a “la vanguardia de la
regeneración nacional a que contribuirán, no lo dudéis, los demás estados mexicanos” -en
alusión directa a que contaba con el apoyo del poder ejecutivo, varios jefes militares y
poblaciones. Finalmente, los instaba a “pereced” antes que permitir les fueran arrebatado
“el título glorioso de ciudadanos del estado de Sonora. ¡Viva la carta federal! ¡Vivan los
Estados Unidos Mexicanos!” (Ibíd.).
De inicio, resalta el hecho que, para obtener el apoyo popular, Urrea representó al
gobierno de la república como la “Tirana México”, acentuando así, la diferencia entre los
sonorenses y la población capitalina, es decir, reiteraba a los habitantes de la frontera que
sus “sufrimientos” eran mayores e incomparables a los de otros departamentos. Estas
proclamas retomaban la inquietud regional por tener autonomía gubernamental, que fue eje
central del debate político desde que formaban parte del Estado Interno de Occidente;
mismo que pasó a segundo plano durante la conformación del estado de Sonora, , pero que
volvió a resurgir cuando el sistema centralista no solucionó los problemas que se
enfrentaban.
Otro tipo de proclamas que se generaron en este mismo momento, fueron las
dirigidas a los habitantes de la república, ya no nada más a los sonorenses. En una titulada
“El ciudadano general José Urrea a los habitantes de la república”, de fecha 26 de
diciembre de 1837, acusó a la “infancia política” de ser una de las causas que
imposibilitaron el progreso al suplantar la constitución federal por:
159

