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comparamos con la administración jesuita. La libertad para trasladarse de una región a otra para los pimas altos, estuvo condicionada y negada en la mayoría de los caso, por la obligación de trabajar las tierras del común y colaborar en la salvaguarda de sus pueblos. Igualmente los castigos, que nunca desaparecieron del todo, a pesar que las instrucciones los abrogaban. El poder contratarse por un jornal con los “vecinos” y “gente de razón”, se quedó también en el papel. Como hemos visto las misiones mediante el párroco, se comprometían a realizar trabajos a los hacendados, donde la fuerza laboral de los indios era arrendada, sin que ellos recibieran un jornal, pero eran los padres quienes cobraban y complementaban la economía misional. La política de las autoridades Reales, dispuso que las misiones de la Pimería Alta estuvieran abiertas a todo tipo de personas como vecinos operarios y gente de razón, a radicarse en busca de posesionarse de tierras de cultivo o bien a emplearse en las labores de minas, construcción o agrícolas, siendo el detonante para que las comunidades iniciaran la conformación de pueblos mixtos. En la medida que disminuía la población de indios pimas y pápagos conocidos como “hijos de misión”, las otras castas y gente de razón alcanzaron la categoría de naturales. Pareciendo ser este proceso un mecanismo que fortaleció la estructura misional, a pesar que la tendencia de población india en los pueblos fue siempre a la baja. El régimen de propiedad comunal de la tierra, se transformó en propiedad privada, indicándose por la presencia de población no india en los pueblos de misión, pasando a ser los indios “hijos de misión” a indios laboríos, por haber vendido sus posesiones, o arrebatadas con artimañas por los españoles y vecinos, o no querer pertenecer al sistema misional, logrando alcanzar la categoría de “vecinos o gente de razón”, del mismo modo que los españoles y castas fueron considerados “naturales” o “hijos de misión con derecho a disfrutar de las prerrogativas de los pueblos de indios. Para los años posteriores a 1801, los misioneros ya trabajaban bajo presión, el control de los indios en los pueblos se veía deteriorado por la influencia de las ideas liberales. Los pueblos habían avanzado culturalmente, indios y españoles y castas convivían en los
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