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En su visita a Arizpe en septiembre de 1783, el Obispo de los Reyes traía consigo la documentación para fundar la nueva Custodia que posteriormente llevó el nombre de San Carlos, su proyecto estaba dirigido a reorganizar las misiones de su Diócesis. El objetivo de este plan sería desvincular los establecimientos misioneros de los colegios apostólicos 64 al que pertenecían para crear varias Custodias independientes, más que aportar elementos importantes como el acuerdo de erigir ocho hospicios aparte del de Banamichi, que serían distribuidos en San Miguel de los Ures, San Ignacio, San Francisco de Ati, San Javier del Bac, San Francisco Javier de Guásabas, Arivechi, San Ignacio de Onavas y San Francisco 65 de Borja de Tecoripa. La Custodia sólo trajo consigo una serie de conflictos con los padres misioneros y jefes políticos, por el asunto de la organización de misiones, es decir, los clérigos dejarían de pertenecer a sus colegios y sólo serían parte de la Custodia de san Carlos. La idea era desconectarlos totalmente de la información que se tenía con sus padres provinciales y que se avocaran con más ahínco al trabajo misional de la región. Durante la visita del Obispo de los Reyes a la ciudad de Arizpe en 1783, acordó varios puntos con el comandante general Felipe de Neves, dejando en claro cuales serían las directrices a seguir con respecto al trato de los indios y su incorporación a vivir entre españoles y demás castas, entre dichos puntos estuvieron: la erección de la Custodia, que los misioneros siguieran haciéndose cargo del manejo de las temporalidades, argumentándose que “había la necesidad de permitir algunos males”, la reducción a uno o dos días a la semana el trabajo de los indios para cultivar las tierras de la misión y la reedificación de las iglesias: además era necesario exigirles para que trabajaran sus parcelas y que sólo se permitiera la salida de un tercio de la población para trabajar en las minas y placeres, se suprimieron los “sellos” o repartimiento, que la vagancia de indios y castas se castigara incluso con la muerte y que en los pueblos de población mixta los 66 órganos locales de autoridad se integraran con indios y españoles. 64 De la Torre, 330. 65 Del Río, “La Custodia”, 113. 66 López y del Río, “La Reforma Institucional”…, 321.

