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Manejo de las Temporalidades Jesuitas. Los inventarios de las temporalidades de las misiones y pueblos de visita, dejadas por los jesuitas se hicieron ante la presencia de un comisario real nombrado ex profeso por el gobernador de la provincia, cuyos cargos recayeron en españoles avecindados en la región. El término de temporalidades incluía las tierras de cultivo de la misión y todo tipo de ganado, aperos de labranza, herramientas, los templos, ornamentos, vestuarios, muebles, casas de los misioneros incluyendo muebles y libros, oro y plata en cualquier presentación. Finalmente todos los bienes misionales pasaron a ser parte del real erario, en virtud de haber sido adquiridos por el esfuerzo de los indios que fueron considerados vasallos del Rey En estas y todas las misiones de Sonora dejaron los jesuitas muchos bienes y efectos del común de los indios, muchos ganados mayor y menor, caballada y mulada, labores de trigo, maíz y otras semillas, oficinas dispensarios y trojes muy bien aviadas, proveídas. Todos estos y otros intereses que convenía para fines particulares, en aquella ocasión 124 bautizaron con el respetable nombre de temporalidades del rey […]. El destino de las temporalidades de los jesuitas, representó para José de Gálvez un recurso que le permitió sufragar gastos en su viaje a las Californias y durante su campaña militar en la provincia de Sonora. Las temporalidades representaron un punto que siempre estuvo en negociación con los franciscanos, ya que sin el manejo de dichos bienes les era imposible tener un acercamiento material y espiritual con la población india, por lo que a la llegada del Visitador De Gálvez, en junio 3 del año de 1769 en el real de los Álamos, el Padre Buena, le expuso el estado en que estaban las misiones, teniendo como marco principal la condena y reprobación del nuevo sistema, informando sencillamente que no era práctico el que los frailes nunca tuvieran el manejo de los recursos materiales ni la autoridad para congregar a sus neófitos, mucho menos administrarles espiritualmente. Finalmente el Visitador accedió y ordenó la entrega de las temporalidades y su manejo a los frailes de la Pimería Alta. 125 124 Antonio María de Los Reyes, “Copia del manifiesto estado de las provincias de Sonora”. En fecha 20 de abril de 1772., p. 3. 125 John L. Kessell, Friars Soldiers and Reformers: Hispanic Arizona and the Sonora Mission Frontier 1767-1856 (Tucson, Arizona: The University of Arizona Press, 1976), 51.
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