Page 84 - ::El Colegio de Sonora :: Repositorio Documental ::
P. 84
guste”, “así va a querer estar cada rato”, en su expresión hay elementos que cuestionan el placer sexual de su pareja, como vemos a continuación: “Sí quiero, pero no todavía (haciendo referencia al inicio de relaciones sexuales con su pareja), porque luego se va a prestar de que nomás eso, nomás eso, y pues capaz que le guste y se va a prestar de que ya lo hicimos una vez, dos veces como sea, tres veces es más fácil, cuatro veces es más fácil, y así va a querer estar cada rato, y pues no vamos a tener nada más que hablar que de eso. Y aparte, no me gustaría estar haciéndolo con ella nomas, mejor prefiero que todo a su tiempo, que sea especial, yo no digo que sea un santito y la voy a respetar, porque la verdad yo no puedo” (Germán) Sin embargo, para Carlos, el miedo se asocia a una expresión de virilidad, al evadir su miedo destacando solamente el de su pareja, como una transferencia de su preocupación por las consecuencias de una sexualidad no responsable hacia el miedo que su pareja probablemente tenía: “Primero, porque le da daba miedo tener relaciones sexuales, le daba miedo que alguien no le respondiera y que quedar embarazada, y miedo de que su papá le pegara” (Carlos) El concepto de tiempo juega un papel activo en la sexualidad de los adolescentes, aunque comúnmente este concepto se dirige hacia la sexualidad de las mujeres con el fin de aplazarla. El vínculo tiempo-miedo, consiste en concebir la reproducción como la finalidad de la sexualidad. En las entrevistas, los adolescentes expresaban la importancia que tiene para sus padres la culminación de sus estudios profesionales antes de iniciar su vida reproductiva, y los hombres deben estar capacitados para desarrollar su función de proveedores para ese compromiso. En cuanto al acceso a métodos anticonceptivos y preservativos, se les preguntó sobre cómo se sentirían si el personal de una farmacia, centro de salud o escuela, les llegara a negar su acceso, ellos respondieron: “Pues ¿qué pedo? Se supone que nos tenemos que cuidar ahorita que estamos jóvenes” (Enrique) “Pues me quejara, porque me quiero cuidar, no le hallo nada de malo, y preguntaría 84
   79   80   81   82   83   84   85   86   87   88   89