Page 16 - RED001110
P. 16
2. Historia y cultura política
En la historia política las acciones violentas como el motín, la sublevación o las
insurrecciones se analizaban desde una perspectiva que dejaba de lado aspectos de la
cultura (De Baecque 1988, 203, 212, 216). En la historiografía francesa de la década de
1960 se desarrolló el concepto de cultura política para ampliar el rango de análisis de la
5
participación de las masas en la revolución, y centró parte de su estudio en los signos y
símbolos que forman parte de la mediación entre los actores políticos, la cual pudo ser
observada a través de su afiliación partidista, en su participación en los procesos
6
electorales, así como en movimientos sociales como la guerra, la huelga, entre otros. La
historia cultural analizó el contexto particular de las comunidades a las que pertenecen, así
como la posición de legitimidad de las demandas, los procedimientos para la solución de
7
los conflictos entre los demandantes y la imposición de resoluciones (Baker 1990, 4).
En la historiografía francesa el concepto de cultura política define a:
8
5 Por estos años se desarrolló en la ciencia política norteamericana el concepto de Civic Culture, para comparar el
desarrollo de la cultura política en torno al ejercicio de la democracia en naciones o estados de occidente sin tomar en
cuenta a otros sistemas políticos. Hasta el momento la cultura cívica ha tenido poca resonancia entre los historiadores
porque su metodología requiere técnicas de recolección de información de difícil aplicación en las sociedades pasadas.
Por lo anterior, para los fines de esta investigación no se contempla realizar un estudio desde esta perspectiva; (Almond y
Verba 1970, 7, 30-51, 195, 307, 341,377, 416, 552, 561; Formisano 2001, 394-402, 408-414).
6 En 1900 Georges Weill publicó Histoire du parti républicain en France de 1814 a 1870, en 1954 René Rémond
presentó Les Droites en France, ambas obras muestran el proceso de adaptación de una ideología y régimen político a
través de generaciones. Sin embargo, se considera a la Introduction à la France moderne, publicado en 1961 por Robert
Mandrou, el primer libro de historia cultural francesa. En 1951, la revista Vingtième Siècle. Revue d' histoire, promovida
por René Rémond, Sergei Berstein, Jean-Pierre Rioux y Jean-François Sirinelli estudió las tradiciones políticas que
aparecieron en Francia a partir del Siglo XVIII y la formación de la actual cultura política. En la década de 1980,
Françoise Furet publica el libro Penser la Révolution française; posteriormente junto a Mona Ozouf, edita la serie The
French Revolution and Modern Political Culture y el Dictionnaire critique de la Révolution française. Para una revisión
general de la historiografía francesa sobre la cultura política, véase René Rémond (director). Pour Une Histoire Politique
(1988); Jean-Pierre Rioux, y Jean-François Sirinelli Para una historia cultural (1998) y Keith Michael Baker Inventing
the French Revolution: Essays on French Political Culture in the Eighteenth Century (1990). En la historiografía de la
llamada The New Cultural History, destacan los trabajos de Lucian W. Pye, Lynn Hunt, Simon Schama, Keith Michael
Baker, Jeremy Popkin, Carla Hesse, Patrice Higonnet, Timothy Tackett, Roger Chartier, Stephen Welch, entre otros (De
Baecque 1998, 216: Baker 2006, 90, 92).
7 Para una perspectiva acerca de los aportes y las críticas que el concepto de cultura política ha recibido tanto de la
antropología, la historia cultural y la cultura cívica, análisis de redes sociales, entre otras, se sugiere la lectura de Fabio
López de la Roche (2000, 93-123).
8 Esta reflexión contiene los elementos principales de la definición que ofrece Giacomo Sani en 1976, que hace referencia
a la interacción de los conocimientos, normas, y creencias respecto a los derechos y obligaciones de los actores políticos
individuales o colectivos (Bobbio y Matteucci, 1982, 469-472).
12

