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De lo antiguo a lo moderno. Con la implementación de las Reformas Borbónicas, a partir de la expulsión de los misioneros jesuitas en la Nueva España, la secularización de las misiones, resultó ser un proceso lento pero seguro, con miras a que estas se convirtieran en curatos y doctrinas con el consiguiente reemplazo del misionero del clero regular, por un párroco del clero secular. 16 Tradicionalmente, el misionero administraba la vida temporal tanto como la espiritual de los pueblos. Secularizada la misión, los párrocos sólo se harían cargo de la vida espiritual, 17 mientras que los bienes o temporalidades serían administrados por un comisario real. Francois Xavier Guerra apunta en su artículo “De la política antigua a la política moderna. La revolución de la soberanía”, que en el antiguo régimen la política en general era el gobierno de la república, pero también era el gobierno de la ciudad, de los pueblos, de las villas y de los pueblos de indios. Las misiones o pueblos de indios conformaban una corporación donde la base de su existencia eran las tierras del pueblo, es decir eran propiedad corporativa porque no se podían vender, sólo se podían usufructuar por los indios bajo la dirección del misionero, que a su vez fueron elementos corporativos de otro orden. Mediante el trabajo de la tierra y su usufructo se lograba el sustento de los indios, del misionero, la construcción, mantenimiento y adquisición de ornatos de las iglesias. Las obligaciones de los indios estaban basadas en el trabajo y el aprendizaje de los preceptos cristianos. Por un lado estaban las tierras particulares o familiares que eran trabajadas de manera individual, pero sin ser consideradas privadas por ser heredadas, por el otro existían las tierras comunales de la misión que se trabajaban por todos en común pero organizadas por el misionero y el gobierno indígena. Es decir se trabajaba para el misionero, ellos y la iglesia. 16 Se refiere a la administración de los bienes de la misión, como la tierra, ganado y los productos que resultaban del trabajo de los indios “hijos de misión” que sostenían la economía misional. 17 Radding, “Secularización de las misiones”…, 12-21.

