Page 18 - RED001120
P. 18
6
Dentro del enfoque social, las temáticas dominantes son las políticas sanitarias, la
higiene pública y la práctica médica. Algunos de los investigadores que cultivan esta línea
son Ruy Pérez Tamayo (1998), Claudia Agostoni (2002, 2010), Laura Cházaro (2002), Ana
María Carrillo (2002, 2010) y Marta Vera y Rodrigo Pimienta (2007). Para el caso sinaloense,
las aportaciones de Rafael Valdés (2010) han dado luz acerca del conocimiento médico y la
historia natural de las enfermedades.
En la vertiente cultural, uno de los trabajos que han marcado el camino a seguir es el
de Philippe Ariès (1983, 2000) quien planteó un estudio acerca de las representaciones y el
imaginario social en torno a la muerte. Para el contexto nacional, la obra de mayor
envergadura es la de Verónica Zárate (2000) quien profundiza en las actitudes y prácticas
culturales relacionadas con la muerte durante la etapa colonial.
El planteamiento de esta investigación tiene como eje central el enfoque demográfico,
el cual contribuye a la construcción de un marco general para documentar los efectos de la
enfermedad en un contexto determinado. A partir de este encuadre se incorpora el análisis de
la legislación y acciones orientadas al control de la viruela, donde la aplicación de la vacuna
ocupó un lugar protagónico.
7
Para el caso de Hermosillo, por sus antecedentes historiográficos, existe una
cronología tentativa de varias epidemias que provocaron una elevada mortalidad durante los
8
siglos XVIII y XIX. Los brotes de viruela (1781, 1799, 1843-1844, 1852-1853, 1869, 1876-
1877, 1886-1887 y 1895-1896) y sarampión (1816-1817, 1826-1827 y 1847-1848) generaron
6 Se clasifica como social, aunque las problemáticas analizadas son muy cercanas al ámbito institucional.
7 Destacan las investigaciones de: José Marcos Medina Bustos acerca de la población hermosillense, el
sarampión y la viruela (1997, 2000, 2010, 2010a), Viviana T. Ramírez Arroyo en torno al cólera (2009, 2012)
e Hiram Félix Rosas referente a la fiebre amarilla (2010).
8 El brote más importante es el de 1869, cuando la viruela se combinó con “fiebres” para provocar el segundo
pico de mortalidad más importante del siglo XIX, después de la epidemia de sarampión de 1826-1827.
17

