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determinado” (Lozano 2003, 18). Margaret Mead señala que no es posible “considerar el desarrollo de los niños como un proceso ordenado y de experiencias similares entre ellos” (2006, 199). Es decir, lo que caracteriza a los adolescentes está vinculado al contexto socioeconómico al que pertenecen, y por lo tanto, no se presenta de manera general en todas las sociedades, sino que sus características varían de acuerdo al contexto social y cultural en el que se presentan. Una de las características comunes que atribuyen los adultos a los adolescentes radica en que son considerados como sujetos irresponsables. Algunos llegan a definir a los adolescentes como “sujetos vulnerables que requieren de una prolongada supervisión adulta” (Fábrega y Millar 1995, citado en Adazko 2005, 41). Al respecto, autores refutan la idea anterior, al señalar que los adolescentes tienen capacidad de agencia y responsabilidad ante sus actos (Scales et al. 2008, 264). Por ejemplo, para Suvivuo et al., los discursos sexuales no son adoptados por las adolescentes de forma pasiva e irreflexiva, ellas “procesan e interpretan de manera activa” (Suvivuo et al. 2010, 670). Esto conlleva a considerar a los adolescentes como agentes actuantes que cuestionan y llegan incluso a transformar, a través de una serie de estrategias, algunas restricciones que imponen a su sexualidad otros agentes del campo que ocupan posiciones superiores a ellos. Al igual que la sexualidad, el concepto de adolescencia es una “construcción histórico- social que da cuenta tanto de las necesidades clasificatorias de la sociedad como del objetivo de mantener vigente el orden de género” (Feixa 1995). Por su parte, Rasmussen et al. (2002), señalan que la salud del adolescente está vinculada a su desarrollo sexual (2002). Esto es importante, en la medida en que los adultos orientan su mirada hacia la sexualidad de los adolescentes con objetivo de controlarla, vigilarla, normalizarla, a partir de la producción de verdades mediante la medicalización de la misma. Foucault sostiene que “a partir del siglo 45
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