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para trabajar las tierras, no permitiéndoles prestar sus servicios a los justicias reales o vecinos dueños de propiedades, quedando de manera exclusiva para los misioneros al menos de la Pimería Alta, la explotación de la mano de obra indígena, como podremos apreciar más adelante en el avance de la investigación. Finalmente, lo que debemos resaltar es que los indios y la misión siguieron conservando sus tierras de manera particular que fueron trabajadas dentro del régimen comunal, lo que representó la base de su organización social, de su existencia y desarrollo económico. Es decir su economía se basó en la explotación de la tierra. Se advierte que la siembra y bienes del común es condición para aumento y conservación de los pueblos. Son muy necesarios aunque se procurará sean moderados para darles lugar a lo que de particular tiene cada uno que cuidar y trabajar. Son muy necesarias estás siembras del común, lo uno para socorrerlas con semillas, si estas les faltaren al tiempo de sus siembras, como regularmente sucede. Lo otro porque de estas tierras comunes se saca para el vestido y comida, en socorro de viudas, viejos imposibilitados, huérfanos y enfermos, y también de aquí sale para conservar y reparar iglesias y ornamentos y demás necesarios para el divino culto(aunque para estas cosas tan bien se asiste y ha sido costumbre entre nosotros emplear el superávit del sínodo), socorrer también de estas siembras para el reparo de la casa del ministro, manutención de un sacristán, cocinero y de 188 los mismos que cuidan las sementeras, ganados y demás bienes[…]. Los pápagos indios pimas que habitaron en la misión de San Ignacio Caborica y el Sáric, desarrollaron otras actividades económicas que tenían que ver con la destreza manual y la técnica del tratamiento de las lanas que usaron para tejer algunas prendas de vestir. Incluso, lograron ser dueños de ganado y especializarse en el cultivo de algunas gramíneas indispensables para su alimentación. Aclarando que dichas actividades no se hacían de manera complaciente, sino que en lo general fueron forzados a trabajar en las distintas áreas. Según lo expresado en el informe de diciembre 15 de 1806 la misión de San Ignacio contaba con ciento ocho individuos, sesenta varones y cuarenta y ocho mujeres los cuales realizaban diferentes actividades En esta misión tejen los indios frasadas de la lana del ganado de la misión, tienen algunas pocas vaquitas. Uno tiene un poquito de ganado menor y unos dos, tres o cuatro unas yeguas. Siembran trigo, maíz, fríjol y garbanzo. De cada cosa poco y muchos lo hacen por fuerza… la iglesia de este pueblo se halla en mediano estado y su sacristía sentida de ornamentos. La del pueblo de visita Santa María Magdalena se va adornando de imágenes 189 y su sacristía se va surtiendo de ornamentos. 188 AFSCQ. Documento 14, legajo 14, letra K. 189 AFSCQ. Documento 20, legajo 27, letra K. Anónimo, 15 de diciembre de 1806. San Ignacio Caborica.
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