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mismos, de tal manera que podrían contratarse con un patrón y poner en práctica los nuevos conocimientos adquiridos o transmitidos por los religiosos que les permitirían vivir en la nueva sociedad españolizada. Sin embargo a decir del padre guardián según informes de los misioneros “los indios pimas son dados a la ociosidad con poca o ninguna instrucción de los oficios útiles y necesarios en una república” por lo que su propuesta al Rey para iniciar a los naturales en dicha enseñanza, radicó en la experiencia de indios Opatas en la región, que habiendo tenido más roce con los españoles habían logrado aprender de ellos, por lo que se pensó usarlos como maestros y ser enviados a los pueblos para enseñar los distintos oficios y trabajar en sus pueblos o en los que fuera necesario, “sirviendo este medio para que se establezca comercio entre todos los pueblos de un territorio y en los que se pueda desear y pedir para la unión civilidad, correspondencia y aumento”. 226 En atención a la propuesta del método nuevo el padre Francisco Roche de Cocóspera en 1773, hizo patente en su informe la necesidad de contar con maestros de escuelas, sastres, zapateros y carpinteros que cubrieran las necesidades de los pueblos. 227 La enseñanza de los “oficios y la industria” a los indios estuvo delegada a los misioneros y al padre presidente le correspondía verificar si los padres cumplían con lo señalado. El padre presidente como representante de los misioneros vigilaba que a los misioneros no les faltara el pago o sínodo por lo que fue de su incumbencia el nombrar un síndico que los cobrara, “reciba el oro, la plata, dinero o libranzas de los misioneros para que todo lo convierta en avíos que los misioneros pidan” por otro lado se restringió el envío de plata y oro a la ciudad de México. 228 226 AFSCQ. Documento 14, legajo 14, septiembre 30, 1772. firmado por el padre guardián Fray Romualdo Cartagena 227 ACH. Informe de fray Francisco Roche. solicitado por el virrey para conocer el estado de las misiones de la Pimería Alta y Baja. Sección diocesana, caja 1, legajo 5, 1774-1799 228 AFSCQ. Documento 1, legajo 25, patente 4, 20 de julio de 1777, lo firma el padre guardián Fray Diego Jiménez.
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